Antes de que lo pienses: si, ya se que este post es largo, y puede resultar algo pesado. Intenté condensar lo más posible lo que quería decir, pero hay ciertos datos que debía poner para que todo lo que digo tenga el efecto que espero que tenga. Puede no resultarte un post entretenido, pero espero que te resulte interesante. Es, además, un post que quiero escribir hace mucho, así que ¿me acompañas?
________________________
Imagínate que tienes seis años de vuelta, y que estás en el salón de clases. Imagínate que no te interesa para nada lo que dice la maestra, que no te interesa ni un poco pasar cuatro horas sentado ahí, sino que preferís estar afuera jugando, saltando, corriendo, inventando juegos.
Ahí se abren dos posibilidades: cuando yo iba a la escuela, alguien así era alguien poco interesado en estudiar, alguien que prefería estar afuera, que pesadeaba y rompía el orden de la clase con sus bromas. Hoy en día, es un enfermo: seguramente se lo pueda diagnosticar con déficit de atención, y se le recete Ritalin.
Ahí se abren dos posibilidades: cuando yo iba a la escuela, alguien así era alguien poco interesado en estudiar, alguien que prefería estar afuera, que pesadeaba y rompía el orden de la clase con sus bromas. Hoy en día, es un enfermo: seguramente se lo pueda diagnosticar con déficit de atención, y se le recete Ritalin.
1. Permanece atento

El déficit de atención surge como “enfermedad” reconocida en los ochenta, y hasta nuestros días lo que se ha hecho es agrandar el espectro de lo que puede ser considerado como déficit de atención. Hasta hoy, nadie ha podido reconocer una sola causa de dicho déficit, tan sólo se le reconocen síntomas. Cada vez más síntomas.
Los médicos realizan un diagnóstico muchas veces subjetivo del niño, y buscan síntomas como dificultades de concentración o sobreactividad de las funciones motoras, y luego si presenta varios de los síntomas posibles, se lo receta con algo que lo controle.
15 millones de personas en Estados Unidos sufren de este síndrome, ¿estamos ante una nueva epidemia? Lo dudo, seguramente hay una explicación más simple: las personas que tienen déficits de atención no son más que desviaciones en una curva en la que se representa el comportamiento “normal” que espera de nosotros la sociedad.
Los jóvenes, y en especial los niños, no han sido diseñados por evolución para permanecer sentados por horas enfrente a un profesor que les está hablando. Han sido diseñados para correr, jugar, desarrollar actividades físicas. Que les exijamos cada vez más que pasen horas sentados, ante profesores que tienen poco tiempo y presupuesto para hacer tareas más interesantes y padres que tienen trabajos demasiado demandantes como para que los niños puedan jugar con ellos, hace que no lo soporten tan bien como querríamos. Así, parece que hay una epidemia de personas que no pueden concentrarse, cuando en realidad se trata de pequeñas personas que no pueden (ni deben) adaptarse tan tempranamente a las exigencias del mundo adulto: siéntate, escucha, atiende.
El Ritalin, la droga que se les receta, es una droga estimulante del sistema nervioso central químicamente relacionado con otras drogas fuertemente prohibidas y repudiadas como la cocaína y la metanfetamina. Produce efectos muy similares, y es recetada con períodos de “descanso”, para que la persona no desarrolle adicción. Esa droga se está recetando a niños y adultos.
Esto habla de nuestra insuficiente forma de entender como funciona el carácter y el comportamiento: actitudes que en otro tiempo podrían ser vistas como debilidad de carácter o falta de voluntad, ahora se ven como un problema neurológico fácilmente solucionable. La concentración a un opiáceo de distancia.
2. Permanece feliz
Los médicos realizan un diagnóstico muchas veces subjetivo del niño, y buscan síntomas como dificultades de concentración o sobreactividad de las funciones motoras, y luego si presenta varios de los síntomas posibles, se lo receta con algo que lo controle.
15 millones de personas en Estados Unidos sufren de este síndrome, ¿estamos ante una nueva epidemia? Lo dudo, seguramente hay una explicación más simple: las personas que tienen déficits de atención no son más que desviaciones en una curva en la que se representa el comportamiento “normal” que espera de nosotros la sociedad.
Los jóvenes, y en especial los niños, no han sido diseñados por evolución para permanecer sentados por horas enfrente a un profesor que les está hablando. Han sido diseñados para correr, jugar, desarrollar actividades físicas. Que les exijamos cada vez más que pasen horas sentados, ante profesores que tienen poco tiempo y presupuesto para hacer tareas más interesantes y padres que tienen trabajos demasiado demandantes como para que los niños puedan jugar con ellos, hace que no lo soporten tan bien como querríamos. Así, parece que hay una epidemia de personas que no pueden concentrarse, cuando en realidad se trata de pequeñas personas que no pueden (ni deben) adaptarse tan tempranamente a las exigencias del mundo adulto: siéntate, escucha, atiende.
El Ritalin, la droga que se les receta, es una droga estimulante del sistema nervioso central químicamente relacionado con otras drogas fuertemente prohibidas y repudiadas como la cocaína y la metanfetamina. Produce efectos muy similares, y es recetada con períodos de “descanso”, para que la persona no desarrolle adicción. Esa droga se está recetando a niños y adultos.
Esto habla de nuestra insuficiente forma de entender como funciona el carácter y el comportamiento: actitudes que en otro tiempo podrían ser vistas como debilidad de carácter o falta de voluntad, ahora se ven como un problema neurológico fácilmente solucionable. La concentración a un opiáceo de distancia.
2. Permanece feliz

El Prozac es otra droga popular hoy en día. Lo que hace este fármaco es bloquear la reabsorción de la serotonina por las sinapsis nerviosas e incrementa sus concentraciones en el cerebro. ¿Por qué es importante la serotonina? Porque en concentraciones bajas, lleva en el caso de los humanos a un bajo control de los impulsos, una agresividad incontrolada contra objetos inapropiados (agarrar a patadas una silla, se me ocurre), y también a la depresión y al suicidio.
Sin dudas, si podemos controlar todo eso con una pastilla, no debemos dejar pasar la oportunidad, ¿no?
Bueno, en primer lugar, los efectos del Prozac no son tan claros, de hecho, no se sabe exactamente como funciona ni cuánto funciona. Tampoco se saben con claridad cuáles son sus efectos secundarios, y se teme que en el largo plazo surjan algunos todavía hoy no previstos.
La idea es: esta no es una droga con la que puede jugarse.
Sin dudas, puede ser muy beneficiosa para una gran cantidad de personas que sufren de depresiones clínicas, cuyos niveles de depresión y auto estima están muy por debajo de lo normal, para esas personas el Prozac es una solución realmente útil de sus problemas. Pero hay que tener cuidado con el uso excesivo del Prozac, porque su existencia abre las puertas a la farmacología cosmética: podríamos dejar de ingerir las pastillas por su valor terapéutico, las ingeriríamos tan solo porque nos hacen sentir “más que bien”. Realmente, si el sentimiento de autoestima es tan crucial para la felicidad humana, ¿quién no querría tener más?
Sin dudas, si podemos controlar todo eso con una pastilla, no debemos dejar pasar la oportunidad, ¿no?
Bueno, en primer lugar, los efectos del Prozac no son tan claros, de hecho, no se sabe exactamente como funciona ni cuánto funciona. Tampoco se saben con claridad cuáles son sus efectos secundarios, y se teme que en el largo plazo surjan algunos todavía hoy no previstos.
La idea es: esta no es una droga con la que puede jugarse.
Sin dudas, puede ser muy beneficiosa para una gran cantidad de personas que sufren de depresiones clínicas, cuyos niveles de depresión y auto estima están muy por debajo de lo normal, para esas personas el Prozac es una solución realmente útil de sus problemas. Pero hay que tener cuidado con el uso excesivo del Prozac, porque su existencia abre las puertas a la farmacología cosmética: podríamos dejar de ingerir las pastillas por su valor terapéutico, las ingeriríamos tan solo porque nos hacen sentir “más que bien”. Realmente, si el sentimiento de autoestima es tan crucial para la felicidad humana, ¿quién no querría tener más?
3. Permanece bien contigo mismo
Y acá llegamos al concepto clave que quería tocar: la autoestima. Todos tenemos un concepto algo difuso de lo que es, y ha sido un tema a tratar por los filósofos durante siglos. Algo que sabemos es debemos buscar tener la autoestima alta. Cuanto más alta, mejor.Sabemos que tiene que ver con el reconocimiento: queremos que los demás reconozcan nuestro status. No se trata de tener muchas cosas, no va solo por lo material. Podemos querer que se reconozca a nuestro país, como también podemos querer que reconozcan a nuestro Dios, o que se nos valore en nuestro trabajo.
Hegel sostiene, con cierta razón, que toda la historia de la humanidad puede ser explicada por luchas reiteradas por el reconocimiento. El progreso humano puede ser explicado como una consecuencia de que las personas jamás han estado satisfechas con el reconocimiento que recibían, sino que por medio del trabajo o la lucha armada podrían obtenerlo.
Así, una persona que quisiera obtener reconocimiento debía luchar por ella, trabajar y hacer sacrificios para poder, al final de un largo y complicado camino, ser reconocido por los demás como alguien que ha hecho un gran esfuerzo para tener lo que tiene.
El problema que tenemos hoy en día es que se entiende que la autoestima es un derecho, es algo que todos debemos tener alta y cuanto más alta mejor, lo hayamos merecido o no. Esto la devalúa, y hace que buscarla resulte contraproducente.
Básicamente, no hay un esfuerzo real por tenerla, sino que se piensa que se la debe tener sin importar lo que se haga, y así nos parece poco natural no tener la autoestima alta, y así resulta contraproducente toda la idea de “autoestima”.
4. Permanece humano.
Todas las drogas para el cerebro ofrecen soluciones mágicas: ¿no puede dormir? Tómese una pastilla, ¿no le gusta su trabajo? Tómese una pastilla. ¿No puede concentrarse? Tómese una pastilla, ¿tiene problemas para recordar cosas? Tómese una pastilla.
Las pastillas parecen solucionar todos nuestros problemas, ya no vamos a ser infelices nunca jamás, sin importar lo que tengamos ni como estamos. Podremos escaparnos completamente de la realidad.
El problema es que todavía no se sabe muy bien cómo funcionan estas pastillas. De hecho, las pastillas para dormir nos hacen dormir, pero no soñar, y afectan al cerebro de formas que no se conocen completamente. En muchos casos los efectos secundarios son desconocidos, o conocidos parcialmente.
Y aunque no hubiera efectos secundarios, ¿deberíamos consumir esas pastillas? Si perdiéramos todo deseo de superación personal y nos dedicáramos a consumir una pastilla cada vez que nos sintiéramos mal, ¿estaríamos siendo humanos?
Una persona que no se ha enfrentado al sufrimiento o a la muerte carece de profundidad. Es nuestra capacidad de experimentar esas emociones lo que nos vincula potencialmente a los demás seres humanos, vivos o muertos
______________________
Lecturas recomendadas:
"El fin del hombre" de Francis Fukuyama, que se consigue en una edición de bolsillo bastante barata.
Otro libro que puede resultar interesante, aunque es un poco más enfocado a la auto-ayuda es "Más Platón y menos Prozac" de Lou Marinoff.
Por último, un libro de ciencia ficción que ya en la década del 30 preveía un ser humano más predecible por el control con drogas es "Un mundo feliz" de Aldous Huxley.

25 Tienen la palabra:
Me gustó la frase de Fukuyama. Me gustaron muchas cosas. No me pareció tan largo. Y me gusta tu estilo heterogeneo, tu columna impersonal. Me gusta mucho.
Saludos, Desc.
Por partes:
1) Ritalin: En colegios en Argentina ya se está suministrando esa droga para los chicos que tienen problemas de concentración y son hiperactivos. Los efectos los vi con mis propios ojos: los chicos parecen literalmente zombies.
3) Este punto me resultó sumamente interesante. Nunca lo había pensado así, hasta que leí "Un mundo feliz".
4) Quizá el punto más importante. Este año leí una novela (Never let me go, de Ishiguro) que trata un tema relacionado con tus últimos dos posts: crear una sociedad paralela de clones que provean órganos para los pacientes de enfermedades terminales, aka, cancer. Está narrado en primera persona, por un clon, y la verdad es que desde principio a fin, uno se siente en la piel de esos mitad humanos, mitad máquinas. Y cómo su parte humana lucha por "permanecer humano". No digo más.
Bueno, me pasé de largo. No quiero sonar redundante (con el comentario anterior), pero te felicito por tu blog, se me ha vuelto lectura obligatoria.
Para nada largo el post...
Me encantó, y además me dió nostalgia, porque mi primer trabajo de facultad fue sobre el tema del déficit atencional y sobre el fenómeno del etiquetamiento, tema siempre vigente e interesante, el cual vos resumís de manera excelente y clara.
Tu reflexión sobre el autoestima devaluada realmente me llegó y me "abrió la cabeza", me encontre con una perspectiva totalmente nueva sobre un tema muy humano y cotidiano.
Abrazo Gregoriano desde la lejanía Pedrense...
Dato curioso: Cada vez que leo tu blog, llevo pocas horas de sueño, jeejeje. Así que las disculpas del caso si los comentarios quedan algo divagantes.
Tengo que discrepar con algo: Hay veces, no todas, pero las hay, en las que el reconocimiento de los demás no forma parte de la composición del autoestima, pero sí la lucha contra la infelicidad.
¿A qué me refiero con infelicidad? Soy de la teoría (aunque algún filósofo lo debe haber dicho mejor que yo) de que el ser humano es infeliz por naturaleza. Así fuere rico, tuviera todo el cariño del mundo, los mejores amigos, el amor de su vida, siempre va a querer algo más porque nunca se sentirá realizado.
Eso de sentirse realizado es puro Hollywood, porque hasta las personas que ya lo tienen todo, quieren o volver a hacer esto o lo otro, o quieren lo que el otro tiene, y así una lista de largos etcéteras.
¿El reconocimiento de los demás? Es efímero, no dura más de tres minutos. Yo te puedo decir que sos muy bueno para dejar a la gente pensando, y eso te puede levantar el autoestima, pero te va a durar lo que demores en cambiar de pestaña y leer otra cosa. Lo mismo pasa con el reconocimiento propio, el personal. Dura un poco más si se consigue mediante esfuerzo, pero necesariamente, una vez logrado ese reconocimiento personal, vamos a querer otra cosa.
Es por esa capacidad del ser humano de ser infeliz, que cuando uno cree ser feliz se siente con el autoestima alto. Y cuando se siente infeliz, se dice que está con el autoestima bajo, porque uno no se cree capaz de realizar o lograr ciertas metas autoimpuestas (o impuestas por los demás también, depende el control que cada uno tenga de las acciones que lo rodean).
No se si me hice entender o no, y tengo miedo de que este comentario me haya quedado tan largo como el post, pero ajo y agua :P.
Salutes,
Me gustó mucho el post, como ya te imaginarás. También estoy de acuerdo con "transmutacion" cuando menciona la "infelicidad por naturaleza" del ser humano, más que infelicidad es carencia. Siempre nos falta algo.
Pero lo de la autoestima y el reconocimiento me pesa, e incluso no es algo pasajero, de hecho las personas buscan permanentemente reconcer y "ubicar" o encasillar al otro enseguida. Una de las maneras típicas es preguntar sobre el trabajo u ocupación.
"ser reconocido por los demás como alguien que ha hecho un gran esfuerzo para tener lo que tiene".
Pasa mucho, cuando la gente que conocés enseguida te tira su currículum. A esos me gustaría responderles "Y yo soy una persona muy querida"
saludos!:)
QUE TEMAAAAAS!
1. Coincido con vos, el problema no lo tienen los niños, el problema lo tienen los padres y el sistema educacional. El sistema está diseñado para que los postfetitos absorban todo lo que se les tira como si fueran una enciclopedia. No se toman en cuenta ni los aspectos emocionales de los nenes ni sus inquietudes intelectuales. Son todos iguales, son todos iguales, son todos iguales, repite el altavoz.
2. El Prozac es un descendiente domesticado del MDMDA (léase éxtasis). El éxtasis produce el mismo efecto pero multiplicado por cien y dura unas pocas horas nomás. Uno de los problemas reconocidos de éstos bloqueadores de serotonina (si se abusan y usan a largo plazo) es que al exigir a la glándula que la produce ésta pierde eficacia ¿qué significa esto? que a la larga se reducirá la serotonina que puede liberar el cerebro de por sí, o sea, no more free happines for you!
Tenía una amiga que empezó a trabajar en una farmacia y se horrorizó al ver la gente que iba a pedir prozac o cualquier sustancia similar (sin receta médica, obviamente).
3. Acá no estoy tan de acuerdo. La autoestima es, para mí, quererse a uno mismo. Es ubicarse en el espacio y hacerse respetar. Creo que todos deberían tener la autoestima alta, porque todos somos seres únicos en el universo. A los que tienen el control les interesa que tengamos la autoestima baja, porque de esa manera somo más fáciles de influenciar y manipular, dejamos que nos pasen por encima y no levantamos la voz, porque no creermos en nuestra propia voz. Si dependemos de los demás para tener la autoestma alta... cagamos.
4. Desde que salimos de áfrica hace miles de años el ser humano siempre buscó la iluminación a través de distintos medios. Plantas psicodélicas, ritos, dioses, estudios y cualquier cosa que se te ocurra. Ahora, cada vez más cerca del Mundo Feliz, ya no se busca la iluminación, sino el placer. No se busca la verdad, se busca la belleza. Se busca en lo inmediato y, como he dicho, lo inmediato no es natural.
Very good indeed!
¡NeL!
Uf.... ya te dije que no me hagas pensar tanto. Aunque admito que todas estas ideas las tengo rondando en la cabeza pero jamás me sale ordenarlas y explicarlas como lo hacés vos. Por eso es un placer pasar a leerte hablar (leerte hablar? mandé fruta) de estos temas.
Cuando hablás de la autoestima estás tocando un tema muy personal en mi caso, porque soy producto de eso que hablás. Pero tampoco coincido -como dijeron por acá arriba- con aquello del reconocimiento ajeno. A ver, si, todos queremos encajar en un grupo social. El que lo niega miente, consciente o inconscientemente lo hacemos. Pero no creo que la autoestima se base en eso. Al menos trato de hablar por mi. Yo considero que tengo baja autoestima (no pretendo hacer un gran análisis porque para eso existe la terapia) por un tema de valoración propia. Es decir, hasta me pasa al revés: tengo mucha gente que me dice lo que valgo, me da ejemplos, me describe de mil maneras quién soy y por qué merezco ser feliz y sin embargo yo mismo no lo siento así y me victimizo a mí mismo. No me quiero, me rechazo, etc etc etc. Tengo un problema de autoestima porque no tengo un reconocimiento propio, aún teniendo un reconocimiento ajeno.
Respecto al tema de las pastillas, es algo que realmente me asusta. Yo mismo me encontré un día tan solo pensando (le tengo tanto rechazo que no lo vi como posibilidad, aunque lo pensé, si) en qué tomar para ver si ayudaba a levantar tanta depresión que traía acumulada. Y queremos ir a lo inmediato, como también comentaron ya, en vez de buscar el por qué que se esconde tras tooodos esos problemas emocionales que sufrimos. Que van acompañados de frustraciones, de dinero, de obligaciones... de todo este mundo tan rápido y vertiginoso del cual a veces es imposible apartarse. Hasta creo que forma parte de lo que hablabas en algún escrito anterior. Todo está relacionado.
Y de eso se desprende aquello de la falta de atención. Nos imponen desde que tenemos un poquito de consciencia todos los problemas que rodean a las personas, todas las necesidades, todos los pasos que tenemos que seguir para "salir bien parado" en esta vida. Nos cargan con tantas cosas que no nos dejan pasar nisiquiera por la etapa en donde necesitamos ser ese niño descubriendo el mundo. Nos van cortando a tajadas momentos únicos y uno, inconscientemente, lo canaliza como le sale. Y la famosa falta de atención es una forma de canalizarlo.
Si hasta yo que de chico pude tener una infancia menos preocupada que la que tienen ahora los chicos, ando a veces sintiendome mal por disfrutar de tiempo libre. Y aunque claramente ya no soy un chico, tampoco tendría por qué fastidiarme si un día cualquiera decido no hacer nada con mi vida ese día. Y sin embargo uno se siente en falta, como que no está bien. Entonces imaginate un chico que ya crece con ese pensamiento en la cabeza. Lo que le espera.
La verdad que cuando uno se pone a pensar de fondo en todos estos temas que venís tratando, te vas dando cuenta de que gran sistema armado que hay detrás de la vida de todas las personas. Y somos todos víctimas de él, y aún percatándonos y analizándolo y encontrandole la vuelta no podemos escaparnos. Vamos lidiando con eso a medida que vivimos y luchando entre la resignación y el cambio. Cosa que produce un desgaste físico tan grande que a veces pareciera que el sistema está preparado hasta para la lucha que uno pueda darle.
Estremecedor en un punto realmente.
Eeeen fin, siempre arranco diciendo que no quiero que me hagas pensar y después me despacho jajaja.
Un abrazo.
Te respondo tu comment en mi post: - No es ficcion lamentablemente.
no me voy a extender por falta de tiempo (la pastilla para eso no se inventó aún, o sí???)
buenas reflexiones dan apar aensar mucho.
vi una adaptación al teatro de libro de Huxley y aunque era en alemán y no entendía mucho fue impresionante todas las cosas que me generó por lo tanto creo que debe estar muy bueno el libro...
solo una cosa, es la alta autoestima una de nuestras metas??? nuestra meta mayor?? quizá lei muy a las apuradas o mi propia autoestima me juega una mala pasada pero... queda mucho por decir aún.
Me gustó mucho este post, es muy interesante, por lo menos para mi porque suelo colgarme con estas cosas, me gustaria poder llegar a entender la mente humana en su profundidad... y sobre todo me llama mucho la atencion como las drogas afectan el cerebro.. te sigo leyendo saludos!
Ah!!! y si tenés mucha razon.. la vida es puro cuento!!!
Lo lograste, Desconocido, son comentarios de verdad.
En principio, debo decirte que no me pareció para nada largo tu post, y probablemente sea porque la forma en que acostumbrás desarrollar los temas es muy interesante, y no están tomados a la ligera.
A mi me parece nefasto que ya desde niño se medique con ese tipo de drogas que a la larga traen secuelas. Siempre hay soluciones alternativas, la psicología es una. Y en este sentido hablo con conocimiento de causa, porque uno de mis hijos, de chico tenía este tipo de problemas de falta de atención, y por la vía psicológica obtuvimos resultados satisfactorios.
Lo que ocurre es que lamentablemente muchos recurren a la vía fácil.
Con respecto a la autoestima, me identifico bastante con lo que dijo Ale en ese sentido, ya que soy un tipo extremadamente autocrítico, y eso hace que mi autoestima casi siempre ande por el piso. Y es cierto, tampoco me sirve lograr el reconocimiento de los demás (aunque a veces sea importante), si no logro estar bien conmigo mismo.
Igualmente, descarto de plano cualquier droga que pretenda brindarme soluciones mágicas.
En general trato de solucionar las cosas dentro de mi grupo familiar, y cuando lo creí necesario recurrí a un psicólogo.
Te dejo un abrazo, como siempre un placer leerte.
en realidad creo que se puede tener profundidad sin haber tenido cercanía con la muerte, no es que yo tenga la suerte de no haberla tenido, pero creo que hay gente que capitaliza sus experiencias de forma admirable, y gente que tiene historias terribles pero no saca profundidad de ellas.
sobre las pastillas, no sé si es culpa del que las necesita, pero evidentemente tiene que ver con un problema social, una mala manera de vivir no resuelta o algo así. se supone que deberíamos ser perfectos para el espacio en el que nos toca vivir.
las pastillas son como una consecuencia a los ritmos de vida que nos fuimos imponiendo. No veo la manera de que esto se solucione sin un cambio en la arquitectura urbana
Es largo, es cierto. Pero también es interesante. Me parece que conseguiste lo que querías lograr, los puntos que marcaste son fundamentales para "encontrar" el equilibrio. Que, por cierto, es MUY DIFÍCIL DE HALLAR!
Muy bueno, para seguir pensando. Muy bueno el blog
Es el tiempo que nos tocoó vivir. Ahora sólo valemos si somos exitosos. No importa que hayamos hecho para conseguir ese éxito. Tomamos pastillas para despetarnos, para dormir,para energizarnos, para tranquilizarnos, para aumnetar nuestra respuesta sexual. Ya no nos valemos por nosotros mismos. Necesitamos de fórmulas mágicas que nos den lo que necesitamos pero sin esfuerzo, sin dilaciones, rápido. No queremos sufrir, no queremos dolor, no queremos noches en blanco.
Saludos!
Me gustó lo q decís de las pastillas, ademas de q tengo experiencia, mala por cierto, en el uso de somniferos y despues de esa experencia llegué a una conclusion muy parecida:
el uso de pastillas ataca los síntomas (los efectos), pero no las causas, y mientras las causas no se modifiquen el probelema estará siempre latente. Por ejemplo, una pared que tiene una parte con humedad,,, que se puede hacer? quitarle la pintura y pintarla de nuevo (Eso seria atacar los sintomas o efectos) o se puede tirar la pared y construir otra eliminando la humedad, porque esta vez se atacó la causa.
Me resulta sumamente interesante y agradale encontrar en unas cuantas dificultades las causas internas y trabajar sore ellas para superarme y ahí es cuando siento la alegría y logro porciones de autoestima que me estimulan a seguir buscando dentro de mi mundo mental, otras posibles causas de mis dificultades o comportamientos: los pensamientos.
Saludos!
"las pastillas para dormir nos hacen dormir, pero no soñar".
De todo el post, que no me pareció largo sino más bien interesante, me quedo con esa frase.
Suena un poco cursi, pero es lo que para mi resume un poco todo el tema.
Una ex suegra mia había tenido una depresión terrible hace algo así como 10 años y todavía sigue tomando miles de pastillas diarias que la dejan, literalmente, todo el día tirada en la cama.
Y lo de los chicos me parece terrible. No encuentro otra palabra.
si el cerebro tiene neurorecptores para esas drogas, es porque uno mismo es capaz de producirlas
entonces, me quedo con mis propios neuropéptidos y si tengo el problema de no sintetizarlos, se debería buscar la causa...
igual, los que están "enfermos" son los que no dejan que los niños de 6 años corran salten y jueguen...
Hay una cuestión que atraviesa los 4 puntos que nombras, y es la siguiente. Existe últimamente por parte de los médicos, una tendencia a solucionar todo con medicamentos. No se busca otra salida. Todo se corrige con recetas, y ta, punto.
Y por otro lado, existe también en las familias, personas que agarran una compulsión con ellos (los medicamentos). Esta compulsión termina siendo algo psicológico, ya que el medicamento termina siendo un placebo prácticamente. No importa si hace bien o hace mal, simplemente por tomarlo el individuo se siente mejor.
En fin, muy buen post, muy completo. Saludos
Tiro algunas cosas que me vienen a lamente luego de leer:
· No tenés que andar disculpándote por lo largo y bla, bla, bla. Es tu blog, vos decís lo que querés, de la manera que querés y listo. Si la gente que te visita realmente lo hace porque lee lo que decís, entonces la aclaración está de sobra.
· Me permito discrepar un poco con que todo lo quieran arreglar todo el tiempo con pastillas, no siempre es así. El que realmente sabe dignostigar a una persona tiene claro que más allá de los síntomas de una efermedad mental que uno pueda tratar con pastillas está la parte de la mente, sin la cual no arreglás nada. Así como no todo se resuelve yendo a un psicólogo a introspectarse (no sé si está bien dicho eso :P), porque quizá alguien con depresión puede llegar a tener algún problema que no depende de la terapia y está en su organismo.
· Un déficit de atención en un niño también se puede dar por problemas de visión, por ejemplo. No por ése problema le encajan pastillas y si un buen tratamiento puede resultar efectivo (ponerle lentes o lo que sea).
Hay que decir de la cosas buenas y las malas también :)
· Lo de la autoestima es el mismo cuento de siempre: no hay que creer lo que los demás dicen, sino cagaste. Siempre que te ponés a pensar en cómo deberías ser para ser como todos los demás es que la cagás.
· Por tomas pastillas no dejás de ser humano, la cosa es que seas consciente de por qué las tomás y que lo hacés porque realmente te hacen bien y no para intentar tapar el sol con un dedo.
· Como me estoy durmiendo (porque vengo así de unos días atrás, no por tu post largo, no te traumes, jeje) la dejo por acá, no me da la mente pa decir nada más.
Pido disculpas por los problables errores al comentar (de tipeo y por el estilo), pero ta... el sueño me está matando.
Saludos.
1- Permanece atento
Te diré que llevas mucha razón en cuanto a lo que no es una nueva epidemia. Es más bien una forma de controlar de mala manera lo que hace unos años quizá no era un problema. Lo de la curva estoy muy de acuerdo contigo. Pero los que quedan más arriba en la curva son los que padecen un problema serio en realidad. Hay demasiados diagnósticos de TDAH en la actualidad, muchísimos. Parece la etiqueta de moda para intentar controlar el mal comportamiento de algunos niños en clase. Y me jode porque se medicaliza sin necesidad desde muy pequeños. Pero tambien es cierto que hay casos en los que claramente, los niños padecen problemas de atención. Ya no solo para atender a un maestro que los obliga a estar horas callados y con la mirada fija sino para cualquier actividad que requiera concentración, para terminar cualquier tarea aunque sea un juego que, supuestamente, les divierte. Es indudable que hay problemas en algunos niños, problemas neuroquímicos, cognitivos, motores, emocionales y de conducta que se han englobado bajo la etiqueta de TDAH. Y, por una parte está bien, porque se investiga y se intenta encontrar soluciones en base a esos síntomas. Pero por otro es fatal porque es como quitar responsabilidades y dejar todo en manos de la droga.
2 - Permanece feliz
El Prozac no es una única solución. Yo estoy de acuerdo en la medicacion porque en muchas depresiones clínicas graves te puede devolver a unos niveles de estado de ánimo y de alerta y más receptivo para proceder a la terapia psicológica, motivacional y reestructural sin la cual, la medicación no serviría de nada. Los problemas por los que se desarrolla una depresión en una persona no se borran de un plumazo con una pastillita. Por muy buena que sea.
3-Permaneces bien contigo mismo
La autoestima, segun dices, se basa en el reconocimiento. Eso, lamentablemente, suele ser así en la sociedad en la que vivimos. Pero la autoestima básica con la que tratamos los psicólogos no parte de eso. La autoestima es algo inherente a la persona, individual y que ha de ser independiente de logros o reconocimiento externo. Me corrijo, no independiente. Puede reforzarse por opiniones externas y reconocimiento pero ha de ser algo estable e interno, una parte del autoconcepto que esta dedicada a nuestras valoraciones positivas sobre lo que somos. Yo, como profesional, trato de hacer ver que la autoestima la tenemos desde siempre, un nivel normal de autoestima es innato, y la sociedad conforme crecemos nos influye a crecerla o decrecerla y la va moldeando en base a nuestras experiencias. La autoestima depende exclusivamente de tí, pero para ello has de crecer con creencias positivas entre las que ha de estar primeramente la siguiente: yo me quiero y me acepto como soy, incondicionalmente. Partiendo de ahí, he de intentar modificar lo que crea conveniente e ir adaptandome a los cambios.
Por cierto, la autoestima exageradamente alta crea muchos problemas tambien. Sobre todo con la sociedad, con los que nos rodean y con los riesgos que tendemos a asumir cuando la tenemos así.
4- Permanece humano
La medicación tiene una doble cara. Puede hacernos la vida más fácil en muchas ocasiones. Aliviar sufrimientos que quizá nos llevarían a la locura o a la muerte. Pero no pueden ser nuestra muleta para le día a día porque, como bien dices, no se sabe muy bien como antuan en realidad. Los efectos de los fármacos suelen descubrirse por ensayo-error y muchas veces ni siquiera se sabe como funciona. Solo se sabe que funciona. La aspirina es el más famoso ejemplo.
Me encantó tu post. Me encantan tus reflexiones. Me hacen pensar que en mi blog sobran muchas cosas. Pero bueno. No es un foro de debate el mío. Solo un lugar donde cuento mi vida. Un abrazo Juan. Prometo leerte mas detenidamente a partir de ahora. Te lo mereces.
Publicar un comentario en la entrada