
"Cuando uno lee hay que preguntarse ¿Qué es lo que hay debajo de todo eso? Y ¿por qué él no nos ha dicho lo que había debajo? Entonces, una vez más, comprendan: por definición, cuando escribimos algo, no podemos al mismo tiempo explicar lo que hay debajo. Le corresponde al lector encontrarlo. Ahora, ¿qué es lo que hay debajo de esto? " (Deleuze)
Este texto (que le he robado a Lau) me parece la manera perfecta de empezar este tema: las palabras, como todos saben, tienen su significado, simbolizan algo, hablan de algo. Muchas veces usamos y vemos que se usan en los diarios palabras de las que no conocemos realmente el significado. Y no me refiero a palabras difíciles, o pomposas, sino palabras comunes como rating (el rating es una medición de cuántos miran un programa, ¿pero medido cómo?, ¿en qué ciudades?, ¿en qué barrios?) y también otras palabras más difíciles de entender como neoliberales, neoclásicos, comunistas, marxistas, etc.
Es este segundo grupo de palabras el que me da un dolor de cabeza, porque lo veo usado con bastante soltura, pero sin mucha explicación. Es muy fácil tildar a alguien de comunista, es una forma muy amplia y muy sencilla de no decir nada. En todo caso, los políticos que la utilizan buscan un efecto: ya sea para decir que defienden cierta moral y ciertos valores, o ya sea que un político de derecha la use despectivamente.
Son términos cargados de mucha ambigüedad, y me parece que cargan con esa ambigüedad porque la realidad no puede ser explicada con tanta facilidad: en un tiempo, esas palabras servían para describir, a grandes rasgos, al mundo que nos rodeaba, a las ideas que rondaban por acá y por allá, y servía para que una persona que entendía poco del tema pudiera familiarizarse con él. Esas palabras educaban.
Hoy en día pasa lo contrario: se usan indiscriminadamente, pero hablan de un mundo que ya no existe. Ya no podemos hablar de liberales y de estatistas, simplemente no es tan sencillo dividir al mundo. Los matices son mayores, los viejos políticos de izquierda han hecho cosas que parecen sacadas del libro de los de derecha, y viceversa. Ya no podemos creer en el cuco del comunismo, pero creemos (o nos quieren hacer creer) en el cuco del terrorismo.
El mundo no es un lugar tan sencillo, no podemos decir "capitalismo" con desprecio porque es el mundo en que vivimos, el tema es que hay un capitalismo donde el Estado es una molestia como en Estados Unidos y hay un capitalismo donde el capitalismo tiene lugar porque el Estado así lo deja, y donde se controla mucho a las empresas para asegurarse un estado de bienestar mínimo, como en Europa.
Tampoco podemos hablar de "comunismo", porque la utopia de que el comunismo funciona como gobierno ha caído. Un país comunista como China defiende la propiedad privada y priva de libertad a sus ciudadanos, por cualquier método necesario. Cuba también plantea un gobierno donde la oposición no es bienvenida.
En todas esas palabras se esconden cosas buenas y cosas malas, pero no nos solemos preocupar por eso. Esas palabras, como dije, ya no explican al mundo, en todo caso, explican el mundo que fue. Nos corresponde a nosotros, mal que nos pese, buscar explicar el mundo que nos rodea de alguna manera que tenga sentido, de alguna manera que suene verdadera, porque cada vez que siento esas palabras, noto algo de falsedad, algo que me dice: no, las cosas ya no son así.
Es este segundo grupo de palabras el que me da un dolor de cabeza, porque lo veo usado con bastante soltura, pero sin mucha explicación. Es muy fácil tildar a alguien de comunista, es una forma muy amplia y muy sencilla de no decir nada. En todo caso, los políticos que la utilizan buscan un efecto: ya sea para decir que defienden cierta moral y ciertos valores, o ya sea que un político de derecha la use despectivamente.
Son términos cargados de mucha ambigüedad, y me parece que cargan con esa ambigüedad porque la realidad no puede ser explicada con tanta facilidad: en un tiempo, esas palabras servían para describir, a grandes rasgos, al mundo que nos rodeaba, a las ideas que rondaban por acá y por allá, y servía para que una persona que entendía poco del tema pudiera familiarizarse con él. Esas palabras educaban.
Hoy en día pasa lo contrario: se usan indiscriminadamente, pero hablan de un mundo que ya no existe. Ya no podemos hablar de liberales y de estatistas, simplemente no es tan sencillo dividir al mundo. Los matices son mayores, los viejos políticos de izquierda han hecho cosas que parecen sacadas del libro de los de derecha, y viceversa. Ya no podemos creer en el cuco del comunismo, pero creemos (o nos quieren hacer creer) en el cuco del terrorismo.
El mundo no es un lugar tan sencillo, no podemos decir "capitalismo" con desprecio porque es el mundo en que vivimos, el tema es que hay un capitalismo donde el Estado es una molestia como en Estados Unidos y hay un capitalismo donde el capitalismo tiene lugar porque el Estado así lo deja, y donde se controla mucho a las empresas para asegurarse un estado de bienestar mínimo, como en Europa.
Tampoco podemos hablar de "comunismo", porque la utopia de que el comunismo funciona como gobierno ha caído. Un país comunista como China defiende la propiedad privada y priva de libertad a sus ciudadanos, por cualquier método necesario. Cuba también plantea un gobierno donde la oposición no es bienvenida.
En todas esas palabras se esconden cosas buenas y cosas malas, pero no nos solemos preocupar por eso. Esas palabras, como dije, ya no explican al mundo, en todo caso, explican el mundo que fue. Nos corresponde a nosotros, mal que nos pese, buscar explicar el mundo que nos rodea de alguna manera que tenga sentido, de alguna manera que suene verdadera, porque cada vez que siento esas palabras, noto algo de falsedad, algo que me dice: no, las cosas ya no son así.

8 Tienen la palabra:
Es cierto, no hay palabras para explicar este mundo. Ya no es como en las películas donde los malos son malos (y les gusta) y los buenos son buenos hasta empalagarnos. Los que hasta ayer era palabra santa, hoy ya no sirve, dependiendo de la conveniencia de turno. Lo que privatizamos en los 90, porque el Estado no servía para ocuparse de esas cosas, hoy lo reestatizamos porque las gestiones privadas sólo sirvieron para sus propios intereses.
No sé si servirá inventar palabras nuevas, me parece que ultimamente vienen con fecha de vencimiento.
Saludos!
No podemos pretender definir el mundo -o una porción de él- con una sola palabra.
La respuesta está en la cita de Lau: ¿Qué hay debajo de todo esto?
Eso debemos descubrir. Lo que hay debajo del mundo, lo oculto, lo invisible a los ojos (lo esencial).
No hay palabras para llegar a eso, de la misma manera que no hay palabras para expresar los sentimientos de una persona.
¿Qué hacemos?
Abrimos los ojos,
miramos el mundo,
y nos Comunicamos,
con ideas, con eso que late abajo del texto, con ese sabor que te queda una vez leído.
No hacen falta disertaciones académicas para definir, criticar o elogiar la realidad. Un poema mínimo, un cuento o una novela de la más inverosímil ficción, puede ser mucho más eficaz.
NeLeL
(nel entre líneas!)
Hay palabras que se resignifican, que se van uniendo a otros significantes (los llamados "significantes flotantes") y van cambiando de contenido.
Lo que sostienen algunos autores (como Zizek o Laclau) es que no hay palabras "puras" en significado.
La palabra "seguridad" en Argentina tenía un significado en los 80 y ahora (después de una ola de violencia y secuestros que estalló en 2004) tiene otro totalmente distinto.
Antes "seguridad" era mirar la calle antes de cruzar. Hoy es policía, gendarmes en las villa, "mano dura", menores de edad punibles, cárceles etc.
La palabra "seguridad" (como singificante vacío y central) se ata a las demás y los contenidos van mutando con el tiempo.
O inventamos nuevas palabras o las resingificamos bajo un entendimiento común y tácito al parecer.
Gracias por la mención a la frase
saludos!!
es una caja china, porque cuando te ponés en la posición de describir al mundo con palabras ya es el mundo sumado a tu descripción, que altera su definición real. por eso existe la metalinguística (falta diéresis al teclado).
¿Y qué vamos a definir en un mundo globalizado, en donde las ideologías se encuentran cada vez más borrosas?.
Creo que hay cosas meritoriamente mejor definidas ahora, pero que no entran en el campo de la política.
Hace no mucho a la globalización, al término, no sabías diferenciarlo de un monstruo peludo que se iba a comer todo. Ahora hay definiciones muchísimo mejores.
Me explayaría en el tema de las palabras (referente-significante-significado), pero me tengo que ir a clases :(
Salutes,
Muy bueno lo escrito... la vida es lenguaje...por lo tanto nada mejor que la hemeneutica para caminar sobre/en la realidad en que estamos imbiscuidos...interpretar la realidad, implica interpretarnos...lo que implica saber que pensamos sobre lo que pensamos cuando pensamos...perdon por tanta epistemología..uno se inspira y escribe sin/con sentido....¿que es el sentido?...
Saludos!
Es dificil describir las cosas...
Pero a mi en lo personal las etiquetas no me gustan...
Saludos
es muy simple.
esa sensacion que dan esas palabras, tiene un porque. Es crudo pero real y es que hoy por hoy....
NADIE MUERE POR UNA IDEA.
Ya no pasa lo que antes, una persona es mas individualista que nunca en el presente que hace 100 años ...
no nos explican porque no les conviene. Vos sabes porque, es mas facil gobernar ignorantes q gente inteligente.
Es asi, fue asi y lo seguira siendo, lamenablemente.
Coincido con tu texto, Juant... no sabes como!
slds
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